La mente te lleva
La mente te lleva a donde quieres estar
¿Cómo conseguir lo que te propones? Si tienes dudas sobre cómo lograr lo que te propones, no debes olvidar que una de las principales armas a tu disposición es la VOLUNTAD. Sin temor a que me contradigan, me gustaría compartir el decálogo de la voluntad (Bernabé Tierno), una excelente guía para no perder de vista la meta. Formula tus propósitos de forma positiva y no utilices expresiones como "lo intentaré", "me esforzaré" o "lo haré lo mejor posible". Simplemente di: "Lo haré ahora", sin más, porque sabes que es algo que te conviene (acumula todas las razones a favor de lograr el objetivo y ponlas por escrito). Establezca objetivos medibles y observables. Lleva un registro gráfico de tus logros (autoobservación) y deja que otras personas, ante las que te has comprometido públicamente y de forma conocida, te evalúen (heteroobservación). Asegúrate de que lo que te propones es algo posible y que pronto alcanzarás algún éxito. De este modo, se acercará gradualmente al éxito final, pero no haga excepciones hasta que el nuevo hábito esté bien establecido. Márcate un límite de tiempo, contrólate parcialmente y observa a qué ritmo y con qué eficacia te acercas a tu objetivo. Aprovecha todas las oportunidades para poner en práctica tus propósitos y sigue todas las sugerencias emocionales que vayan en dirección al hábito que quieres adquirir. Debes ser muy consciente de que tú eres el único responsable; no "cargues con la culpa" ni culpes a los demás. Aprende a depender completamente de ti mismo y no hagas concesiones o excepciones hasta que hayas establecido la voluntad. Sea previsor, razonable y práctico. Revise sus experiencias pasadas y descubra cómo, por qué y cuándo sus buenas intenciones se esfumaron. ¿De qué manera tienes la costumbre de engañarte a ti mismo? Ayúdate de ejemplos vivos de voluntad firme. Acércate a alguien que te arrastre a ser responsable y decidido y te contagie su voluntad. Haz algo por la simple razón de que no te gusta, algo que preferirías no hacer. De este modo, cuando una circunstancia adversa o una enorme dificultad pongan a prueba tu voluntad, estarás bien entrenado para actuar, a pesar de los obstáculos, por insuperables que parezcan. Resume en una frase corta pero clara y expresiva el compromiso que has adquirido. Escríbelo en una tarjeta que colocarás en un lugar visible, para que siempre viva en tu memoria. Recompénsate, felicítate, date pequeñas e inmediatas recompensas por trabajos y actos de voluntad de realización inmediata y otras más grandes e importantes por objetivos importantes y a largo plazo.
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